La existencia de otros planos espirituales además del astral

El espiritismo, como sistema de creencias y prácticas espirituales, sostiene que existe una dimensión espiritual en la cual conviven seres inmortales que se comunican con nosotros a través de los médiums o canalizadores. Esta dimensión se ha conocido como el plano astral, el cual se encuentra en un plano intermedio entre el plano físico y el plano divino.

Sin embargo, algunos practicantes del espiritismo sostienen que existen otros planos espirituales además del astral. De acuerdo a ellos, estos planos son más cercanos al plano divino, y por tanto son más difíciles de percibir y comprender. Pero, ¿cuáles son estos otros planos espirituales? ¿Qué características tienen? En este artículo, exploraremos algunas de estas dimensiones espirituales que son mencionadas en el espiritismo.

Plano mental

El plano mental, según algunos espiritistas, es el lugar donde residen las ideas y conceptos abstractos. Aquí, los pensamientos y emociones son energías tangibles que se manifiestan en formas y figuras. Es decir, todo pensamiento creado por un ser humano o cualquier otro ser en el universo habita en este plano. Así, el plano mental se convierte en el lugar al que se conectan los grandes pensadores, filósofos y artistas, los cuales pueden conectar con los conceptos y las ideas abstractas que buscan.

Además, los seres que habitan en el plano mental deben tener un nivel de consciencia y habilidad cognitiva más alto. Esto significa que pueden influir en los pensamientos y emociones de los seres que habitan en los planos inferiores, como el plano astral y el plano físico. Es decir, la mente de estos seres se refleja en el plano físico, lo que genera una influencia psicológica.

Plano causal

El plano causal, según algunos espiritistas, es el lugar donde se encuentran las causas y efectos que rigen al universo. Aquí, el tiempo y el espacio son irrelevantes, lo que significa que todo lo que ha ocurrido y todo lo que va a ocurrir, ya ha sido visto y planeado en el plano causal. Además, los seres que habitan en este plano tienen la habilidad de crear nuevas realidades a partir de las causas que han generado. Es decir, pueden alterar el curso del universo a partir de su influencia en el plano causal..

Dentro del plano causal, también se encuentran los ángeles, aquellos seres que tienen la capacidad de comunicarse con los seres humanos y ayudarlos en su camino espiritual. En este plano, los ángeles adquieren una forma más sutil y delicada, y deben tener un nivel de elevada conciencia para poder descender a los planos inferiores y comunicarse con los humanos.

Plano divino

El plano divino es el más elevado de todos los planos espirituales. Está habitado por seres de una naturaleza divina y sobrenatural que no tienen ninguna limitación. Según el espiritismo, este plano es el hogar de Dios y de los seres que lo acompañan en su tarea de cuidar y dirigir el universo.

Los seres que habitan el plano divino, así como sus ángeles, no requieren de un cuerpo físico para existir. Estos seres son seres de pura energía y luz, que se nutren de amor y sabiduría. Además, los seres humanos pueden conectarse con estos seres a través de la oración y la meditación, y se cree que pueden recibir sanación y orientación mediante esta conexión.

Conclusión

En resumen, el espiritismo sostiene que existe no solo un plano espiritual, sino varios. Cada uno de estos planos tiene sus características y seres especiales que lo habitan. Los planos más cercanos al universo físico son el plano astral y el plano mental. En el plano astral, habitan las almas en su transición entre la vida y la muerte y los espíritus evolucionados que se comunican con los seres humanos. En el plano mental se encuentran las ideas y los conceptos abstractos que rigen el universo.

Además, hay otros planos más elevados y espirituales, como el plano causal, donde ocurre la creación y alteración del universo. En este plano, los seres tienen la capacidad de cambiar los eventos futuros gracias a su influencia en las causas que han generado. Finalmente, el plano divino es el hogar de Dios y sus seres divinos, donde la luz y el amor reinan. En este plano, es posible conectarse con estos seres divinos a través de la oración y la meditación.

En el espiritismo, estos planos espirituales son parte de la realidad universal y ayudan a entender la complejidad del ser humano y su conexión con el universo. Pero como todo lo espiritual, su existencia es sólo aceptada por aquellos que han llegado a experimentar y entender esta dimensión, por lo que su existencia es debatida y discutida por escépticos.