La no-violencia como compromiso ético en el espiritismo

Introducción

El espiritismo es una doctrina que tiene como objetivo principal el desarrollo espiritual de los seres humanos, entendiendo que la vida no se acaba con la muerte del cuerpo físico. Por eso, el espiritismo va más allá de la relación con lo divino, buscando en el conocimiento de la vida después de la muerte una forma de entender el mundo y vivir de manera más plena y consciente.

La no-violencia en el espiritismo

La no-violencia es un compromiso ético que busca la eliminación de la violencia en todas sus formas. Esta actitud se basa en el entendimiento de la unidad de toda la vida y el respeto por todas las formas de vida. En el espiritismo, este compromiso es una práctica esencial para el desarrollo del ser humano y su relación con el mundo.

La no-violencia hacia uno mismo

El primer paso en la no-violencia es la comprensión de uno mismo y el respeto por el propio cuerpo y mente. El espiritismo enseña que el cuerpo es un templo del espíritu y que, por lo tanto, debemos cuidarlo y mantenerlo de manera adecuada. Además, el desarrollo del autoconocimiento y la autocrítica son esenciales para evitar la violencia hacia uno mismo en forma de pensamientos o acciones auto-destructivas.

La no-violencia hacia los demás

La no-violencia hacia los demás implica la comprensión de que todas las formas de vida tienen el mismo valor y merecen respeto y consideración. El espiritismo enseña que el amor y la caridad son las claves para una vida pacífica y armoniosa, y que la violencia en cualquiera de sus formas, ya sea física, verbal o psicológica, rompe estas relaciones y las hace imposibles.

La no-violencia hacia el medio ambiente

La no-violencia no se limita solo a las relaciones humanas sino que se extiende al medio ambiente en el que vivimos. El espiritismo enseña que el respeto por la naturaleza es una práctica esencial para el desarrollo espiritual ya que la naturaleza es una manifestación de la vida divina. La contaminación, la desforestación y la explotación de los recursos naturales son formas de violencia hacia nuestro entorno.

Cómo practicar la no-violencia en el espiritismo

  • Desarrolla la compasión y la empatía hacia los demás y hacia uno mismo.
  • Practica la escucha activa y el diálogo respetuoso, sin juzgar o imponer tu opinión.
  • Cuida tu cuerpo y tu mente de forma adecuada, evitando hábitos perjudiciales como el tabaco, el alcohol o las drogas.
  • Respeta y cuida el medio ambiente, evitando acciones que conlleven un daño hacia el entorno.
  • Practica la caridad y el amor hacia los demás, ofreciendo ayuda y apoyo cuando sea necesario.

Conclusiones

La práctica de la no-violencia es una pauta esencial en el espiritismo ya que ayuda al desarrollo espiritual del ser humano y a su relación armónica con el mundo. La no-violencia hacia uno mismo, hacia los demás y hacia el medio ambiente son aspectos fundamentales para una vida plena y consciente, encaminada hacia la evolución del espíritu y el respeto por todas las formas de vida.